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51. Medicina complementaria y alternativa en Alergología

Dra. Petruta Cristina Vlaicu

Médico especialista en Alergología. Investigadora del Instituto Ramón y Cajal para la Investigación Sanitaria. Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid

Dra. Belén de La Hoz Caballer

Médico especialista en Alergología. Sección de Alergología del Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid

¿Qué es la medicina complementaria y alternativa (MCA)?

En los países occidentales, por razones culturales e históricas, los enfoques médicos que difieren del tratamiento convencional se agrupan bajo el término de medicina complementaria y alternativa. Algunas de estas técnicas comparten una historia milenaria y representan la medicina habitual en muchos países. La denominación medicina complementaria y alternativa (MCA, Complementary and Alternative Medicine) no implica una consideración peyorativa, por lo que se prefiere a otros sinónimos o denominaciones como medicina tradicional o medicina sin evidencia científica, que se han ido utilizando. Las técnicas complementarias-alternativas son usadas tanto para el tratamiento como para el diagnóstico, a pesar de la evidencia limitada de su utilidad en la práctica clínica, en determinados casos. Se conocen numerosas técnicas de MCA, y el número ha aumentado mucho en los últimos años.

Aunque existen grandes variaciones en el uso declarado de MCA, una estimación razonable es que aproximadamente el 30% de los adultos y el 60% de los niños en los Estados Unidos recurren a alguna modalidad de MCA.

En Europa la tradición es incluso anterior, y la MCA es utilizada por amplias capas de la población, y la homeopatía está en algunos países —Francia, Alemania— cubierta parcialmente por la Seguridad Social. Aproximadamente el 30% de los pacientes europeos con enfermedades alérgicas reconocen haber usado técnicas de MCA. En poblaciones seleccionadas de pacientes, la frecuencia de casos alcanza el 50%.

En España, la Subdirección General de Relaciones Profesionales del Ministerio de Sanidad comunicó que mientras las medicinas alternativas no estén reguladas académicamente por el Ministerio de Educación, no se podrán considerar como especialidades profesionales sanitarias. En la legislación española en vigor, las medicinas complementarias y alternativas no están cubiertas por la Seguridad Social.

¿Qué diferencia la medicina convencional de la MCA?

A diferencia de la mayoría de las técnicas de MCA, la medicina convencional es una medicina basada en la evidencia, es decir, en el conocido método científico; en ensayos clínicos, que permiten comparar objetivamente los resultados de los diversos tratamientos. Un ensayo clínico es una evaluación experimental de un producto, sustancia, medicamento, técnica diagnóstica o terapéutica que, en su aplicación a seres humanos, pretende valorar su eficacia y seguridad. El ensayo clínico de un fármaco es una prueba científica aceptada por el enfermo y amparada por la ley. Los sujetos (pacientes, en la mayoría de los casos) son asignados de forma aleatoria (al azar) a las distintas intervenciones que se comparan. El elemento esencial del ensayo es la existencia de un grupo de comparación o grupo control, que permite probar si la nueva intervención (por ejemplo, un nuevo fármaco) es mejor o no que las ya existentes, o que no intervenir (placebo). El tipo de ensayo clínico más usado es el doble ciego, es decir, ni el sujeto (paciente) ni el observador (investigador) conocen a qué grupo (activo o control) pertenece el sujeto que participa en aquél.

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La acupuntura se utiliza frecuentemente como terapia alternativa para el tratamiento de las enfermedades alérgicas. (Créditos, F. 170)

Los avances médicos en la medicina convencional se basan en experimentos controlados con animales de laboratorio y en pacientes que voluntariamente autorizan su empleo bajo estrictas condiciones éticas y científicas, reguladas por una legislación muy desarrollada. En España, la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios regula, en el ámbito de las competencias que corresponden al Estado, los medicamentos de uso humano y productos sanitarios. El Real Decreto 223/2004, de 6 de febrero, regula a su vez los ensayos clínicos con medicamentos.

Tabla 1. Técnicas de medicina complementaria y alternativa (MCA)

Técnicas físicas

acupuntura, homeopatía, balneoterapia, yoga

Fitoterapia

aromaterapia, medicina a base de plantas

Terapias sistemáticas

hindú (Ayurveda), japonesa (Kampo), medicina tradicional china

Terapias comportamentales

ecología clínica, dietas disociadas

Otras

espeleoterapia, terapia con orina

Antes de su posible aprobación para el tratamiento de determinadas enfermedades, un fármaco debe ser probado en seres humanos, a través de una metodología que distingue tres fases, y se considera el estudio y seguimiento de un fármaco después de su comercialización como una cuarta fase.

¿Tratamientos convencionales y/o medicinas complementarias y alternativas en las enfermedades alérgicas?

En las últimas décadas, el número de personas con enfermedades alérgicas como asma, rinitis, dermatitis atópica y alergia a los alimentos, ha aumentado de forma muy notable en los países industrializados. En ocasiones, el tratamiento convencional actual para las enfermedades alérgicas no es del todo satisfactorio, ya que es efectivo para el manejo de los síntomas, pero sin efecto curativo, excepto la inmunoterapia con alérgenos (vacunas antialérgicas), que es el único tratamiento etiológico y que puede sanar de la rinitis y el asma alérgicas. Existe también preocupación con respecto a los efectos adversos del tratamiento con corticoides, y del tratamiento de larga duración con la medicación sintomática, sobre todo en los niños. La naturaleza crónica y potencialmente amenazante de la vida del asma grave o de la anafilaxia, así como la ausencia de terapias definitivas preventivas o curativas, hacen que muchos pacientes busquen ayuda en la MCA.

Las enfermedades alérgicas son tratadas con frecuencia con MCA, y las técnicas más usadas son: la homeopatía, la acupuntura, la medicina tradicional china, a base de plantas, y el yoga. Algunas de las motivaciones para el uso de MCA incluyen la desconfianza en el tratamiento convencional basado en la ciencia, la falta de una interacción satisfactoria médico-paciente, y la creencia popular de que las MCA son seguras.

¿Es la medicina tradicional china una alternativa prometedora para las enfermedades alérgicas?

La medicina tradicional china (MTC) tiene una larga historia en su uso en humanos, en China, y forma parte de la medicina convencional en este país. En Estados Unidos y en otros países occidentales, la MTC es uno de los mayores componentes de la MCA empleada. La MTC es un sistema único de teoría, diagnóstico y tratamiento, que incluye la medicina a base de plantas, la acupuntura, la moxibustión, el empleo de ventosas y la terapia mente-cuerpo.

Tabla 2. Fases de un ensayo clínico farmacológico

Ensayo clínico

Fase I

Fase II

Fase III

Fase IV (tras comercialización)

Sujetos

voluntarios sanos

pacientes

pacientes

pacientes

Número de sujetos

<100

100-400

1.000-3.000

población general

Objetivo

• Primera administración en humanos

• Detectar posibles signos incipientes de toxicidad

• Establecer eficacia, indicaciones

• Buscar dosis, mecanismo de acción, seguridad a dosis múltiples

• Confirmar eficacia, indicaciones, dosis y pauta de tratamiento

• Confirmar seguridad a largo plazo

• Establecer interacciones

• Establecer nuevas indicaciones, nuevas formulaciones o vías de administración

• Establecer efectividad y seguridad en grupos especiales y la práctica de la clínica habitual

• Farmacovigilancia

Los principales practicantes de las terapias de la MTC son profesionales con licencia en este tipo de medicina. Las agujas de acupuntura han sido aprobadas por la organización reguladora de los estudios clínicos sobre medicamentos en Estados Unidos (US Food and Drug Administration-FDA), como productos sanitarios, y el costo de la acupuntura está cubierto por algunas pólizas de seguro. Sin embargo, la medicina china basada en plantas está considerada como suplementos dietéticos en Estados Unidos, y el coste no está cubierto por la mayoría de las pólizas de seguro.

Tabla 3. Plantas en las fórmulas de la medicina tradicional china

ASHMI

mMMDT

STA-1

1. Radix Glycyrrhizao

2. Radix Sophorae Flavescentis

3. Ganoderma

1. Radix Glycyrrhizao

2. Radix Ophiopogonis

3. Radix Panaxis

4. Quinquefolii

5. Tuber Pinellia

6. Herba Tridacis procumbentis

1. Radix Rehmanniae Preparata

2. Cortex Moutan Radicis

3. Frutus Corni Officianalis

4. Sclerotium Poriae Cocos

5. Rhizoma Alismatis Orientalis

6. Radix Dioscoreae Oppositae

7. Radix Glycyrrhizae

8. Radix Ophiopogonis

9. Radix Panacis Quinquefolii

10. Tuber Pinellia

El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (National Institutes of Health-NIH) y el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de Estados Unidos (National Center for Complementary and Alternative Medicine-NCCAM) apoyan actualmente la investigación clínica y básica de la MCA. Recientemente, la FDA ha proporcionado guías para la investigación de los productos farmacéuticos botánicos, donde incluye fórmulas complejas con varias plantas, y se concentra en la eficacia, seguridad y coherencia de estos productos. Por lo tanto, los productos de la MTC, generalizados actualmente como suplementos dietéticos para el asma y la alergia, pueden ser investigados como nuevos fármacos botánicos.

¿Qué nos dice la investigación sobre la medicina tradicional china a base de plantas para tratar el asma?

El asma era conocida en la China antigua, y hay de hecho un número de formulas clásicas bien establecidas empleadas en la MTC. La complejidad de las formulas chinas tradicionales a base de plantas hace que la estandarización de estos productos sea muy difícil.

Desde 2005 se han publicado una serie de ensayos clínicos aleatorios, doble ciego, controlados con placebo, con el fin de evaluar la eficacia y la seguridad de los productos de herbolario. Las principales conclusiones de varios remedios prometedores a base de plantas, estudiados en estos ensayos, se resumen a continuación.

En 2005 se notificó el primer ensayo clínico que investigaba la eficacia y tolerabilidad de ASHMI (Antiasthma Herbal Medicine Intervention), una fórmula con tres plantas (véase figura 3). ASHMI se comparó con corticoides orales en 91 pacientes, con una edad entre 18-60 años, que padecían asma moderada a grave. Los indicadores utilizados para analizar la eficacia del tratamiento fueron favorables de forma significativa en los dos grupos, tanto los que recibían tratamiento con ASHMI, como los que recibían corticoides orales. La función pulmonar mejoró, hubo un grado significativo y similar de reducción de los síntomas de asma, y del uso de medicación sintomática en los dos grupos tratados. ASHMI aparentemente fue bien tolerado, y podría ofrecer beneficios comparables con la terapia con corticoides sin efectos adversos considerables. ASHMI ha recibido la aprobación por la FDA para investigación como nuevo fármaco, en ensayos clínicos de fase I y II para el tratamiento del asma.

En 2006 se evaluó el tratamiento con mMMDT (Modified Mai Men Dong Tang), una fórmula compuesta por cinco plantas (véase figura 3), en los niños con asma persistente de leve a moderada. Los investigadores notificaron una mejoría de la función pulmonar y de las puntuaciones de síntomas en los grupos tratados con mMMDT, comparándolos con el grupo placebo. No se observaron efectos adversos.

Los resultados de la evaluación clínica de la fórmula STA-1 (10 plantas) (veáse figura 3), en pacientes de entre 5 y 20 años, con asma leve a moderada, mostraron una reducción estadísticamente significativa en las puntuaciones de síntomas y en la dosis de corticoides orales. Además, STA-1 mejoró la función pulmonar en comparación con el grupo placebo. STA-1 podría ser beneficioso en el tratamiento del asma crónica leve a moderada.

¿Qué nos dice la investigación sobre la acupuntura para tratar la rinitis alérgica y/o el asma?

La acupuntura es parte de la MTC y su práctica está ampliamente extendida para el tratamiento de las enfermedades crónicas, incluidas el asma y la rinitis alérgica. La teoría en que se basa la acupuntura es restablecer el equilibrio del flujo vital mediante la inserción de agujas en puntos exactos de la superficie corporal, donde los meridianos de estos flujos se localizan. La estimulación de tales puntos específicos se puede realizar también con la aplicación de presión o láser. La acupuntura se puede estudiar en los ensayos clínicos, a través de la acupuntura simulada como procedimiento de control. La eficacia de la acupuntura en el asma ha sido valorada en varios ensayos clínicos, aleatorios y controlados. Sin embargo, pocos datos están disponibles para otras enfermedades alérgicas.

Una de las primeras revisiones sistemáticas de la acupuntura en el asma fue realizada en 1991. Los autores concluyeron que los efectos beneficiosos de la acupuntura era más probable encontrarlos en los estudios con peor metodología científica, es decir, con pocos pacientes (tamaño de muestra pequeño), no distribuidos al azar (no aleatorios), y en los que se utilizó un análisis estadístico poco adecuado. En la literatura disponible actualmente, muchos de los estudios siguen acusando estos fallos, y por ello es difícil extraer conclusiones sobre su verdadera eficacia.

Los estudios de mayor calidad para ponderar la eficacia de la acupuntura en el asma no han demostrado diferencia entre la intervención activa (acupuntura) y la simulada (placebo). Una revisión ordenada y con rigor científico de los ensayos clínicos concluyó que no existe certeza suficiente para probar la validez de la acupuntura en el asma.

La mayoría de los estudios de acupuntura en la rinitis alérgica no son aleatorios ni controlados ni descriptivos (descriptivo es un tipo de estudio epidemiológico en el que el investigador no interviene en éste; se limita a observar y describir la frecuencia de las variables que se eligieron en su diseño). Un ensayo aleatorio y controlado no demostró un efecto protector de la acupuntura en la exposición experimental al alérgeno en una prueba de provocación. Otro ensayo aleatorio en la rinitis estacional, con metodología inadecuada, demostró que la acupuntura reducía de forma significativa los síntomas sin cambios en la necesidad de medicación sintomática.

Considerando la evidencia científica que aportan los ensayos clínicos de buena calidad metodológica, podemos concluir que no existe en la actualidad una clara eficacia de la acupuntura en la rinitis y el asma.

¿Es la homeopatía una alternativa para tratar la rinitis y/o el asma alérgica?

La homeopatía, fundada a principios del siglo xix por el médico, químico y toxicólogo alemán Samuel Hahnemann (1755-1843), se basa en el principio de que una sustancia capaz de producir una determinada sintomatología (al experimentarla en individuos sanos) es también capaz de curarla en los enfermos, administrándola en dosis mínima (ultradiluida). Los medicamentos homeopáticos están seleccionados de acuerdo con los síntomas presentados; y son de origen natural, potenciados en su acción por agitación manual o mecánica. La comercialización de los medicamentos homeopáticos está estrictamente regulada por la ley (Real Decreto 2208/1994 de 16 de noviembre), y es de venta exclusiva en farmacias. Se aconseja que su utilización se haga bajo prescripción médica, evitando la automedicación y su uso indiscriminado, o por indicaciones específicas.

El interés científico en la homeopatía para tratar el asma, la dermatitis atópica y otras enfermedades crónicas es considerable, como lo demuestra el gran número de publicaciones en este tema.

Existen varios ensayos clínicos, con metodología de buena calidad científica, para estudiar la homeopatía en el asma y la rinitis alérgicas. Tres de los estudios en pacientes asmáticos no demostraron ningún efecto o éste fue muy discreto. Sólo un estudio demostró mejoría de la escala visual-analógica en pacientes con asma, aunque sin presentar cambios objetivos en parámetros como la capacidad funcional respiratoria, o en la puntuación de síntomas. La revisión científica más importante llevada a cabo por la Biblioteca Cochrane, para valorar la eficacia de la homeopatía en el asma estable, concluyó «que no existe evidencia suficiente para evaluar de forma fiable el posible papel de la homeopatía en el asma».

Disponemos también de varios estudios sobre la homeopatía en la rinitis. Uno de éstos examinó los efectos de una dilución potenciada y una dilución convencional de Galphimia glauca, en comparación con placebo, en la rinitis por alergia a pólenes, sin encontrar diferencia estadísticamente significativa entre los dos grupos activos de tratamiento y el grupo placebo. Un estudio doble ciego controlado con placebo en cincuenta pacientes con rinitis alérgica perenne demostró una mejoría significativa del flujo inspiratorio nasal en el grupo activo, pero no se encontró ninguna diferencia en la mejoría sintomática registrada con una escala visual-analógica.

¿Existe evidencia científica para usar homeopatía como tratamiento en la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, y el trastorno cutáneo más común en niños en los países desarrollados; afecta aproximadamente al 15% de los niños en edad escolar y al 1-3% de los adultos, y la incidencia se ha doblado en los últimos años. Actualmente, existen varios tratamientos para la dermatitis atópica. El uso crónico de emolientes (sustancias que ablandan, suavizan y protegen la piel) es la base de la terapia de mantenimiento, pero los corticoides tópicos siguen siendo el pilar del tratamiento de las agudizaciones y el estándar con el que se comparan otros. En los últimos años, los medicamentos con efecto inmunológico como tacrolimus y pimecrolimus se han convertido en tratamientos comunes entre los pacientes con dermatitis atópica, dada la ausencia de los efectos adversos habituales de los corticoides tópicos. Sin embargo, con el tratamiento convencional, la mayoría de las veces sólo es posible el alivio de los síntomas. Por este motivo, ha habido una creciente demanda, en los últimos años, de la aplicación de la MCA para la dermatitis atópica. En Alemania y en otros países occidentales, la homeopatía es ampliamente utilizada para la dermatitis atópica, aunque las guías oficiales no la recomienden. En un estudio realizado, uno de cada cinco niños que acuden a una consulta de homeopatía padece dermatitis atópica.

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Lesiones de dermatitis atópica. (Créditos, F. 171)

El primer ensayo aleatorio, controlado con placebo, para estudiar la eficacia del tratamiento homeopático en niños con dermatitis atópica fue terminado antes de tiempo, debido a los problemas en el reclutamiento de pacientes. El análisis provisional mostró mejoría clínica en los dos grupos, sin diferencias significativas en los parámetros utilizados. Otro estudio llevado a cabo en 2006, que tuvo en cuenta las preferencias de los pacientes, encontró que el tratamiento homeopático no fue superior al convencional en niños con dermatitis atópica leve a moderada.

¿Existen remedios complementarios y alternativos para tratar la alergia alimentaria?

A pesar de los enormes avances realizados en el campo de la alergia alimentaria, no hay terapia satisfactoria para prevenir o curar esta enfermedad. La alergia a los alimentos es la primera causa de la reacción más grave, la anafilaxia, que es una situación de riesgo vital para el paciente que la sufre.

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En el yoga se aprovechan algunos ejercicios de respiración para ayudar a controlar la respiración y aliviar el estrés, un desen­cadenante común del asma.
(Créditos, F. 172)

La alergia a los alimentos es rara en China. A diferencia del asma, la alergia alimentaria no está descrita como subsidiaria de remedios incluidos en la MTC. Sin embargo, se encuentran fórmulas en la MTC para tratar trastornos gastrointestinales y síntomas similares a los manifestados en la alergia alimentaria. A raíz de esto, se desarrolló la FAHF-1 (Food Allergy Herbal Formula 1), que combina la fórmula tradicional china Wu Mei Wan y Ling Zhi. En un experimento de alergia al cacahuete con animales de laboratorio alérgicos al cacahuete, FAHF-1 disminuyó los niveles de IgE específica sérica para cacahuete y bloqueó completamente los síntomas anafilácticos inducidos por la ingesta de cacahuete.

Para aumentar la facilidad de la estandarización y a fin de aumentar el perfil de seguridad, se eliminaron dos plantas de la fórmula FAHF-1 y se renombró FAHF-2. En un estudio preliminar en ratones, FAHF-2 bloqueó también la anafilaxia inducida por cacahuete. Este estudio descubrió que los ratones tratados con FAHF-2 estuvieron completamente protegidos frente a la anafilaxia por cacahuete, demostrado por medio de provocaciones orales repetidas cada 1-2 meses, durante aproximadamente 6 meses (un cuarto de la esperanza de vida de los ratones). Esta fórmula parece contar con un margen amplio de seguridad. Los ratones alimentados con FAHF-2 no mostraron signos de toxicidad aguda ni alteraciones en la función hepática ni renal o el análisis de sangre.

Dada la excelente eficacia y la seguridad en animales, FAHF-2 parecía ser un candidato muy importante para tratar la alergia alimentaria en humanos. En 2008 FAHF-2 recibió el visto bueno por parte de FDA para un ensayo clínico, realizado en pacientes con alergia persistente a cacahuete y/o frutos secos, pescado y marisco. El estudio de fase I, doble ciego, mostró que FAHF-2 es seguro y bien tolerado. Después de completar la fase I del ensayo en humanos, se va a realizar la fase II, para evaluar la eficacia real de este producto.

¿Las otras técnicas de MCA tienen evidencia científica en las enfermedades alérgicas?

Las técnicas físicas (el control de la respiración, el yoga, la quiropráctica) se usan para relajar al paciente y mejorar la respiración. Ejercicios de respiración utilizados en el yoga se han aprovechado para ayudar a algunos asmáticos a controlar la respiración y aliviar el estrés, un desencadenante común del asma. Existen varios ensayos sobre las técnicas físicas empleadas en el asma, pero la mayoría de ellos no han logrado demostrar una eficacia clínica relevante. Sin embargo, la fisioterapia respiratoria mostró mejoría de la calidad de vida relacionada con la salud (QOL) en los pacientes con asma estable.

Se carece, por otra parte, de ensayos clínicos aleatorios efectuados en la rinitis, el asma u otras enfermedades alérgicas, con otras técnicas de medicina complementaria y alternativa: la aromaterapia, la cromoterapia, la terapia con orina, la ecología clínica, etc. Por este motivo, dichas técnicas no pueden estar consideradas como válidas por la comunidad científica para el tratamiento de estas enfermedades.

¿Es seguro el uso de los tratamientos alternativos y complementarios?

La mayoría de las personas piensa que los remedios a base de plantas, al ser naturales, son por tanto seguros de administrar. Sin embargo, muchas plantas no se han probado científicamente, y las agencias reguladoras no las aceptan. Esto significa que la pureza y la cantidad de planta en cada dosis —y por ende, la seguridad— no pueden ser garantizadas.

Algunas plantas usadas para tratar el asma interaccionan con otros medicamentos. Por ejemplo, el Gingko biloba, que se utiliza para disminuir la inflamación en los pulmones, puede causar problemas de sangrado en personas que también estén tomando el anticoagulante warfarina. La raíz de regaliz, que se utiliza para aliviar los síntomas de los asmáticos, puede aumentar la presión arterial. La Ephedra se ha tomado como medicación de alivio en el asma desde épocas milenarias, pero también ha sido relacionada con algunas muertes inexplicables, y su comercialización está prohibida.

Se han descrito también toxicidad orgánica y fallos de varios órganos en asociación con la MTC. Asimismo, se han notificado efectos adversos secundarios a la acupuntura como complicaciones graves respiratorias, cardiológicas e infecciosas.

Entre los productos de medicina complementaria y alternativa, algunos han demostrado un buen perfil de seguridad y buena tolerancia en ensayos clínicos de alta calidad científica de fase I aceptados por FDA, como ASHMI en el tratamiento del asma, y FAHF-2 en el de la alergia a los alimentos. Los dos productos mencionados están pendientes de estudio y evaluación en cuanto a su eficacia, en ensayos clínicos de fase II.

Siempre es muy importante que el paciente informe a su médico si está tomando plantas medicinales o suplementos dietéticos. Algunas plantas pueden empeorar el asma u otra condición médica, o pueden interferir con la medicación recetada que el paciente esté siguiendo.

¿Cómo puede saberse qué productos de medicina alternativa son seguros?

Puesto que la mayoría de los tratamientos alternativos y complementarios no están regulados, es difícil saber lo que se podría encontrar. Éstos son algunos consejos cuando se estime el uso de tratamientos alternativos:

  1. El paciente debe hablar con su médico habitual acerca de cualquier fórmula de plantas que esté considerando con fines terapéuticos antes de probarla.
  2. Cuando el paciente note efectos secundarios tales como náuseas, vómitos, palpitaciones, ansiedad, insomnio, diarrea o lesiones en la piel, dejará de tomar el producto a base de plantas y notificará dicha eventualidad a su médico.
  3. Hay que evitar el empleo de preparaciones hechas con más de una planta.
  4. Hay que tener cuidado con las ofertas comerciales de las fórmulas a base de plantas. Se puede buscar información basada en fuentes científicas fiables.
  5. Hay que seleccionar cuidadosamente las marcas y comprar sólo las que ofrecen nombres comunes y científicos de la planta, el nombre y dirección del fabricante, el número de lote, la fecha de vencimiento, las pautas de dosificación y los efectos secundarios potenciales.

Resumen

  • En los países occidentales, por razones culturales e históricas, los enfoques médicos que difieren del tratamiento convencional se agrupan bajo el término de medicina complementaria y alternativa.
  • La naturaleza crónica y potencialmente amenazante de la vida del asma grave o de la anafilaxia, así como la ausencia de terapias definitivas preventivas o curativas, hacen que muchos pacientes busquen ayuda en la medicina complementaria y alternativa.
  • Las enfermedades alérgicas se tratan con frecuencia con la medicina complementaria y alternativa, y las técnicas más empleadas son: la homeopatía, la acupuntura y la medicina tradicional china a base de plantas y el yoga.
  • Las recomendaciones para el uso de la medicina complementaria y alternativa han de basarse sólo en pruebas rigurosas de eficacia y seguridad derivadas de estudios de alta calidad científica. Si se considera la evidencia científica que aportan los ensayos clínicos correctamente diseñados, no existe en la actualidad una clara eficacia de la medicina complementaria y alternativa en las enfermedades alérgicas.

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